Einstein en 1921.
Albert Einstein - Wikipedia
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Albert Einstein (
Ulm,
Alemania,
14 de marzo de
1879 –
Princeton,
Estados Unidos,
18 de abril de
1955) fue un
físico alemán de origen
judío, nacionalizado después
suizo y
estadounidense. Está considerado como el
científico más importante del
siglo XX.
En
1905, cuando era un joven físico desconocido, empleado en la Oficina de Patentes de
Berna, publicó su
teoría de la relatividad especial.
En ella incorporó, en un marco teórico simple fundamentado en
postulados físicos sencillos, conceptos y fenómenos estudiados antes por
Henri Poincaré y por
Hendrik Lorentz. Como una consecuencia lógica de esta teoría, dedujo la
ecuación de la
física más conocida a nivel popular: la equivalencia masa-energía,
E=mc². Ese año publicó otros trabajos que sentarían bases para la
física estadística y la
mecánica cuántica.
En
1915 presentó la
teoría de la relatividad general, en la que reformuló por completo el concepto de
gravedad. Una de las consecuencias fue el surgimiento del estudio científico del origen y la evolución del
Universo por la rama de la física denominada
cosmología. En 1919, cuando las observaciones británicas de un
eclipse solar confirmaron sus predicciones acerca de la curvatura de la luz, fue idolatrado por la prensa.
3 Einstein se convirtió en un icono popular de la ciencia mundialmente famoso, un privilegio al alcance de muy pocos científicos.
Por sus explicaciones sobre el
efecto fotoeléctrico y sus numerosas contribuciones a la
física teórica, en
1921 obtuvo el
Premio Nobel de Física
y no por la Teoría de la Relatividad, pues el científico a quien se
encomendó la tarea de evaluarla, no la entendió, y temieron correr el
riesgo de que luego se demostrase errónea. En esa época era aún considerada un tanto controvertida.
Ante el ascenso del
nazismo, el científico abandonó
Alemania hacia diciembre de
1932 con destino a
Estados Unidos, donde impartió docencia en el
Instituto de Estudios Avanzados de Princeton. Se
nacionalizó estadounidense en
1940. Durante sus últimos años trabajó por integrar en una misma teoría la fuerza gravitatoria y la
electromagnética. Murió en
Princeton,
Nueva Jersey, el 18 de abril de 1955.
Aunque es considerado por algunos como el «padre de la
bomba atómica», abogó en sus escritos por el
pacifismo, el
socialismo y el
sionismo. Fue proclamado como el «personaje del siglo XX» y el más preeminente científico por la revista
Time.
Biografía
Infancia
Nació en la ciudad alemana de
Ulm, cien kilómetros al este de
Stuttgart, en el seno de una familia judía. Sus padres eran Hermann Einstein y Pauline Koch. En 1880 la familia se mudó a
Munich,
donde su padre y su tío fundaron en octubre una empresa dedicada a la
instalación de agua y gas. Como el negocio marchaba bien, con el apoyo
de toda la familia decidieron abrir un taller propio de aparatos
eléctricos (
Elektrotechnische Fabrik J. Einstein & Cie.), que suministraban a centrales eléctricas en Munich-Schwabing,
Varese y
Susa en
Italia.
Albert Einstein at the age of three years. This is believed to be the oldest known photograph of Einstein.
Desde sus comienzos, demostró cierta dificultad para expresarse, pues
no empezó a hablar hasta la edad de 3 años, por lo que aparentaba
poseer algún retardo que le provocaría algunos problemas. Al contrario
que su hermana menor, Maya, que era más vivaracha y alegre, Albert era
paciente y metódico y no gustaba de exhibirse. Solía evitar la compañía
de otros infantes de su edad y a pesar de que, como niños, también
tenían de vez en cuando sus diferencias, únicamente admitía a su hermana
en sus soledades. Cursó sus estudios primarios en una escuela católica;
desde 1888 asistió al instituto de segunda enseñanza Luitpold (que en
1965 recibiría el nombre de
Gymasium Albert Einstein). Sacó
buenas notas en general, no tanto en las asignaturas de idiomas, pero
excelentes en las de ciencias naturales. Los libros de divulgación
científica de Aaron Bernstein marcaron su interés y su futura carrera.
Fue un periodo difícil que sobrellevaría gracias a las clases de
violín
(a partir de 1884) que le daría su madre (instrumento que le apasionaba
y que continuó tocando el resto de sus días) y a la introducción al
Álgebra que le descubriría su tío Jacob.
Su paso por el Gymnasium (instituto de bachillerato), sin embargo, no
fue muy gratificante: la rigidez y la disciplina militar de los
institutos de secundaria de la época de
Otto von Bismark
le granjearon no pocas polémicas con los profesores: en el Luitpold
Gymnasium las cosas llegaron a un punto crítico en 1894, cuando Einstein
tenía 15 años. Un nuevo profesor, el Dr. Joseph Degenhart, le dijo que
«nunca conseguiría nada en la vida». Cuando Einstein le respondió que
«no había cometido ningún delito», el profesor le respondíó: «tu sola
presencia aquí mina el respeto que me debe la clase».
Albert Einstein en 1893, a la edad de catorce años.
Su tío, Jacob Einstein, un hombre con gran incentiva e ideas, convenció al padre de Albert para que construyese una casa con un
taller, en donde llevarían a cabo nuevos proyectos y experimentos
tecnológicos
de la época a modo de obtener unos beneficios, pero, debido a que los
aparatos y artilugios que afinaban y fabricaban eran productos para el
futuro, en el presente carecían de compradores y el negoció fracasó. El
pequeño Albert creció motivado entre las investigaciones que se
realizaban en el taller y todos los aparatos que allí había. Además, su
tío incentivó sus inquietudes científicas proporcionándole libros de
ciencia. Según relata el propio Einstein en su autobiografía, de la
lectura de estos libros de divulgación científica nacería un constante
cuestionamiento de las afirmaciones de la religión; un libre pensamiento
decidido que fue asociado a otras formas de rechazo hacia el Estado y
la autoridad. Un
escepticismo
poco común en aquella época, a decir del propio Einstein. El colegio no
lo motivaba, y aunque era excelente en matemáticas y física, no se
interesaba por las demás asignaturas. A los 15 años, sin tutor ni guía,
emprendió el estudio del cálculo infinitesimal. La idea, claramente
infundada, de que era un mal estudiante proviene de los primeros
biógrafos que escribieron sobre Einstein, que confundieron el sistema de
calificación escolar de Suiza (un 6 en Suiza es la mejor calificación)
con el alemán (un 6 es la peor nota). [www.blume.net] En este "Erziehungsrat" aparece con nota 6 en los todas
las asignaturas: Álgebra, Física, Geometría, Geometría Analítica y
Trigonometría.
Einstein's matriculation certificate at the age of 17, showing his final
grades from the Aargau Kantonsschule
The certificate of maturity issued to Albert
Einstein in 1896, at the age of 17, after attending the cantonal high
school in Aarau, Switzerland. In this scoring scheme, 6 is the highest,
and 1 the lowest grade. From p. 29 of the book "Albert Einstein – Derrière l'image", by Ze'ev Rosenkranz. Editions Neue Zürcher Zeitung, 2005
En
1894 la compañía Hermann sufría importantes dificultades económicas y los Einstein se mudaron de
Múnich a
Pavía en
Italia cerca de
Milán. Albert permaneció en Múnich para terminar sus cursos antes de reunirse con su familia en
Pavía,
pero la separación duró poco tiempo: antes de obtener su título de
bachiller decidió abandonar el Gymnasium. Sin consultarlo con sus
padres, Albert se puso en contacto con un médico (el hermano mayor de
Max Talmud, un estudiante de medicina que iba todos los viernes a comer a
la casa de los padres de Einstein) para que certificara que padecía de
agotamiento y necesitaba un tiempo sin asistir a la escuela, y convenció
a un profesor para que certificara su excelencia en el campo de las
matemáticas. Las autoridades de la escuela le dejaron ir. Justo después
de las Navidades de 1894, Albert abandonó Múnich y se fue a Milán para
reunirse con sus propios padres.
Entonces, la familia Einstein intentó matricular a Albert en la
Escuela Politécnica Federal de Zúrich (
Eidgenössische Technische Hochschule)
pero, al no tener el título de bachiller, tuvo que presentarse a una
prueba de acceso que suspendió a causa de una calificación deficiente en
una asignatura de letras. Esto supuso que fuera rechazado inicialmente,
pero el director del centro, impresionado por sus resultados en
ciencias, le aconsejó que continuara sus estudios de bachiller y que
obtuviera el título que le daría acceso directo al Politécnico. Su
familia le envió a
Aarau para terminar sus estudios secundarios en la escuela cantonal de
Argovia, a unos 50 km al oeste de Zúrich, donde Einstein obtuvo el título de bachiller alemán en
1896,
a la edad de 16 años. Ese mismo año renunció a su ciudadanía alemana,
presuntamente para evitar el servicio militar, pasando a ser un
apátrida. Inició los trámites para naturalizarse suizo. A fines de 1896,
a la edad de 17 años el joven Einstein ingresó en la
Escuela Politécnica Federal de Zúrich,
Suiza, probablemente el centro más importante de la Europa central para
estudiar ciencias fuera de Alemania, matriculándose en la
Escuela de orientación matemática y científica, con la idea de estudiar física.
Durante sus años en la políticamente vibrante
Zúrich, descubrió la obra de diversos filósofos:
Baruch Spinoza,
David Hume,
Immanuel Kant,
Karl Marx,
Friedrich Engels y
Ernst Mach. También tomó contacto con el movimiento socialista a través de
Friedrich Adler y con cierto pensamiento inconformista y revolucionario en el que mucho tuvo que ver su amigo de toda la vida
Michele Besso. En
1898 conoció a
Mileva Maric, una compañera de clase serbia, también amiga de
Nikola Tesla, de talante feminista y radical, de la que se enamoró. En
1900 Albert y Mileva se graduaron en el Politécnico de Zürich y en
1901
a la edad de 22 años consiguió la ciudadanía suiza. Durante este
período discutía sus ideas científicas con un grupo de amigos cercanos,
incluyendo a Mileva, con la cual tuvo una hija en enero de
1902,
llamada Liserl. Al día de hoy nadie sabe que fue de la niña,
asumiéndose que fue adoptada en la Serbia natal de Mileva, alrededor de
1903, después que ambos contrajeran matrimonio, el
6 de enero de
1903,
en la ciudad de Berna. No obstante, esta teoría difícilmente puede
demostrarse, ya que solo se dispone de pruebas circunstanciales. Los
padres de Einstein siempre se opusieron al matrimonio, hasta que en 1902
su padre cayó enfermo de muerte y consintió. Más su madre nunca se
resignó al mismo.
Juventud
Se graduó en 1900, obteniendo el
diploma
de profesor de matemáticas y de física, pero no pudo encontrar trabajo
en la Universidad, por lo que ejerció como tutor en Winterthur,
Schaffhausen y en
Berna. Su compañero de clase,
Marcel Grossmann,
un hombre que más adelante desempeñaría un papel fundamental en las
matemáticas de la relatividad general, le ofreció un empleo fijo en la
Oficina Federal de la Propiedad Intelectual de Suiza, en Berna, una oficina de patentes, donde trabajó de 1902 a 1909. Su personalidad le causó también problemas con el director de la Oficina, quien le enseñó a "expresarse correctamente".
En esta época, Einstein se refería con amor a su mujer Mileva como
«una persona que es mi igual y tan fuerte e independiente como yo».
Abram Joffe, en su biografía de Einstein, argumenta que durante este
periodo fue ayudado en sus investigaciones por Mileva. Esto se
contradice con otros biógrafos como Ronald W. Clark, quien afirma que
Einstein y Mileva llevaban una relación distante que le brindaba la
soledad necesaria para concentrarse en su trabajo.
En mayo de
1904, Einstein y Mileva tuvieron un hijo de nombre
Hans Albert Einstein. Ese mismo año consiguió un trabajo permanente en la
Oficina de Patentes. Poco después finalizó su doctorado presentando una
tesis titulada
Una nueva determinación de las dimensiones moleculares,
consistente en un trabajo de 17 folios que surgió de una conversación
mantenida con Michele Besso, mientras se tomaban una taza de té; al
azucarar Einstein el suyo, le preguntó a Besso:
«¿Crees que el cálculo de las dimensiones de las moléculas de azúcar podría ser una buena tesis de doctorado?».
En 1905 redactó varios trabajos fundamentales sobre la física de pequeña y gran escala. En el primero de ellos explicaba el
movimiento browniano, en el segundo el
efecto fotoeléctrico y los dos restantes desarrollaban la
relatividad especial y la
equivalencia masa-energía. El primero de ellos le valió el grado de doctor por la
Universidad de Zúrich
en 1906, y su trabajo sobre el efecto fotoeléctrico, le haría merecedor
del Premio Nobel de Física en 1921, por sus trabajos sobre el
movimiento browniano y su interpretación sobre el efecto fotoeléctrico.
Estos artículos fueron enviados a la revista
Annalen der Physik y son conocidos generalmente como los artículos del
Annus Mirabilis (año extraordinario).
Madurez
En
1908 a la edad de 29 fue contratado en la Universidad de
Berna,
Suiza, como profesor y conferenciante (
Privatdozent). Einstein y Mileva tuvieron un nuevo hijo,
Eduard, nacido el
28 de julio de
1910. Poco después la familia se mudó a
Praga, donde Einstein obtuvo la plaza de
Professor de física teórica, el equivalente a Catedrático, en la Universidad Alemana de Praga. En esta época trabajó estrechamente con
Marcel Grossmann y
Otto Stern. También comenzó a llamar al tiempo matemático
cuarta dimensión. En
1913, justo antes de la
Primera Guerra Mundial, fue elegido miembro de la
Academia Prusiana de Ciencias. Estableció su residencia en
Berlín, donde permaneció durante diecisiete años. El emperador Guillermo, le invitó a dirigir la sección de Física del
Instituto de Física Káiser Wilhelm.
El
14 de febrero de
1919, a la edad 39 años, se divorció de Mileva, luego de un matrimonio de 16 años, y algunos meses después, el
2 de junio de
1919 se casó con una prima suya,
Elsa Loewenthal,
cuyo apellido de soltera era Einstein: Loewenthal era el apellido de su
primer marido, Max Loewenthal. Elsa era tres años mayor que él y le
había estado cuidando tras sufrir un fuerte estado de agotamiento.
Einstein y Elsa no tuvieron hijos. El destino de la hija de Albert y
Mileva, Lieserl, nacida antes de que sus padres se casaran o encontraran
trabajo, es desconocido. De sus dos hijos, el primero, Hans Albert, se
mudó a
California, donde llegó a ser profesor universitario, aunque con poca interacción con su padre; el segundo, Eduard, sufría
esquizofrenia
y fue internado en 1932 en una institución para tratamiento de
enfermedades mentales en Zúrich. Fue el primero de muchos ingresos.
Eduard vivió 10 años más que su padre, muriendo en el centro
psiquiátrico en 1965.
Albert Einstein en 1920
.
En los años 1920, en Berlín, la fama de Einstein despertaba acaloradas
discusiones. En los diarios conservadores se podían leer editoriales que
atacaban a su teoría. Se convocaban conferencias-espectáculo tratando
de argumentar lo disparatada que resultaba la teoría especial de la
relatividad. Incluso se le atacaba, en forma velada, no abiertamente, en
su condición de judío. En el resto del mundo, la Teoría de la
relatividad era apasionadamente debatida en conferencias populares y
textos.
Niels Bohr and Albert Einstein.
Ante el ascenso del nazismo, (
Adolf Hitler llegó al poder en enero de 1933), decidió abandonar Alemania en diciembre de 1932 y marchar con destino hacia
Estados Unidos, país donde impartió docencia en el
Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, agregando a su nacionalidad suiza la
estadounidense en
1940 a la edad de 61 años.
Para la camarilla nazi los judíos no son sólo un medio que desvía el
resentimiento que el pueblo experimenta contra sus opresores; ven
también en los judíos un elemento inadaptable que no puede ser llevado a
aceptar un dogma sin crítica, y que en consecuencia amenaza su
autoridad –por el tiempo que tal dogma exista– con motivo de su empeño
en esclarecer a las masas.
La prueba de que este problema toca el fondo de la cuestión la
proporciona la solemne ceremonia de la quema de libros, ofrecida como
espectáculo por el régimen nazi poco tiempo después de adueñarse del
poder.
Einstein. Nueva York. 1938.
En Alemania, las expresiones de odio a los judíos alcanzaron niveles muy elevados. Varios físicos de ideología
nazi, algunos tan notables como los
premios Nobel de Física Johannes Stark y
Philipp Lenard, intentaron desacreditar sus teorías. Otros físicos que enseñaban la teoría de la relatividad, como
Werner Heisenberg, fueron vetados en sus intentos de acceder a puestos docentes.
Einstein, en 1939 decide ejercer su influencia participando en
cuestiones políticas que afectan al mundo. Redacta la célebre carta a
Roosevelt,
para promover el Proyecto atómico e impedir que los «enemigos de la
humanidad» lo hicieran antes: cita|...puesto que dada la mentalidad de
los
nazis, habrían consumado la destrucción y la esclavitud del resto del mundo.
Durante sus últimos años, Einstein trabajó por integrar en una misma teoría las cuatro
Fuerzas Fundamentales, tarea aún inconclusa.
Muerte
El 17 de abril de 1955, Albert Einstein experimentó una hemorragia interna causada por la ruptura de un
aneurisma de la
aorta abdominal, que anteriormente había sido reforzada quirúrgicamente por el
Dr. Rudolph Nissen
en 1948. Tomó el borrador de un discurso que estaba preparando para una
aparición en televisión para conmemorar el séptimo aniversario del
Estado de Israel con él al hospital, pero no vivió lo suficiente para
completarlo. Einstein rechazó la cirugía, diciendo:
"Quiero irme
cuando quiero. Es de mal gusto prolongar artificialmente la vida. He
hecho mi parte, es hora de irse. Yo lo haré con elegancia." Murió en el Hospital de
Princeton (
Nueva Jersey) a primera hora del
18 de abril de 1955
a la edad de 76 años. Los restos de Einstein fueron incinerados y sus
cenizas fueron esparcidas por los terrenos del Instituto de Estudios
Avanzados de Princeton. Durante la
autopsia, el
patólogo del Hospital de Princeton,
Thomas Stoltz Harvey23 extrajo
el cerebro de Einstein
para conservarlo, sin el permiso de su familia, con la esperanza de que
la neurociencia del futuro fuera capaz de descubrir lo que hizo a
Einstein ser tan inteligente. Lo conservó durante varias décadas hasta
que finalmente lo devolvió a los laboratorios de Princeton cuando tenía
más de ochenta años. Pensaba que el cerebro de Einstein «le revelaría
los secretos de su genialidad y que así se haría famoso». Hasta ahora,
el único dato científico medianamente interesante obtenido del estudio
del cerebro es que una parte de él - la parte que, entre otras cosas,
está relacionada con la capacidad matemática - es más grande que la
misma parte de otros cerebros.
Son recientes y escasos los estudios detallados del cerebro de
Einstein. En 1985, por ejemplo, el profesor Marian Diamond de
Universidad de California Berkeley, informó de un número de células
gliales (que nutren a las neuronas) de superior calidad en áreas del
hemisferio izquierdo, encargado del control de las habilidades
matemáticas. En 1999, la neurocientífica Sandra Witelson informaba que
el lóbulo parietal inferior de Einstein, un área relacionada con el
razonamiento matemático, era un 15% más ancho de lo normal. Además,
encontró la grieta de Slyvian, un surco que normalmente se extiende
desde la parte delantera del cerebro hasta la parte posterior, que no
recorría todo el camino en el caso de Einstein. ¿Habría podido permitir
esto una mayor conectividad entre las diferentes partes del cerebro de
Einstein? Nadie lo sabe.
spacealien/
Todos contra Einstein
La controvertida figura del científico alemán
Albert Einstein
suscitó agrios debates en su época. Un grupo de enemigos de sus teorías
en la Alemania Nazi llegó a crear una asociación en su contra, e incluso
un hombre fue acusado de promover su asesinato. Por si fuera poco, se
publicó el libro titulado
Cien autores en contra de Einstein, cuyo objetivo era evidente. El genio se limitó a decir: "
Si yo no tuviera razón, bastaría con uno solo".
Trayectoria
científica
En 1901 apareció el primer trabajo científico de
Einstein: trataba de la atracción capilar. The paper "Folgerungen aus den Kapillarität Erscheinungen" ("Conclusions from the Capillarity Phenomena") was published in the prestigious Annalen der Physik.
Publicó
dos trabajos en 1902 y 1903, sobre los fundamentos
estadísticos de la termodinámica,
corroborando experimentalmente que la temperatura de un cuerpo se
debe a la agitación de sus moléculas, una
teoría aún discutida en esa época.
Los
artículos de 1905
En 1905
finalizó su doctorado presentando una tesis titulada Una
nueva determinación de las dimensiones moleculares.
On 30 April 1905, Einstein completed his thesis, with Alfred Kleiner, Professor of Experimental Physics, serving as pro-forma advisor. Einstein was awarded a PhD by the University of Zurich. His dissertation was entitled "A New Determination of Molecular Dimensions".
Ese mismo año escribió cuatro artículos
fundamentales sobre la física de pequeña y gran
escala. En ellos explicaba el movimiento browniano, el efecto
fotoeléctrico y desarrollaba la relatividad especial y la
equivalencia masa-energía. El trabajo de Einstein sobre el
efecto fotoeléctrico le proporcionaría el Premio
Nobel de física en 1921.
Estos artículos fueron enviados a la revista "Annalen der
Physik" y son conocidos generalmente como los artículos del
"Annus Mirabilis" (del Latín: Año
extraordinario).
The year 1905, which has been called Einstein's annus mirabilis (miracle year), he published four groundbreaking papers,
on the photoelectric effect, Brownian motion, special relativity, and
the equivalence of mass and energy, which were to bring him to the
notice of the academic world.
La Unión internacional de física
pura y aplicada junto con la Unesco
conmemoraron 2005 como el Año
mundial de la física celebrando el centenario de
publicación de estos trabajos.
Efecto fotoeléctrico
El primero de sus artículos de
1905 se titulaba
Un punto de vista heurístico sobre la producción y transformación de luz. En él Einstein proponía la idea de "quanto" de luz (ahora llamados
fotones) y mostraba cómo se podía utilizar este concepto para explicar el
efecto fotoeléctrico.
La teoría de los cuantos de luz fue un fuerte indicio de la
dualidad onda-corpúsculo
y de que los sistemas físicos pueden mostrar tanto propiedades
ondulatorias como corpusculares. Este artículo constituyó uno de los
pilares básicos de la
mecánica cuántica.
Una explicación completa del efecto fotoeléctrico solamente pudo ser
elaborada cuando la teoría cuántica estuvo más avanzada. Por este
trabajo, y por sus contribuciones a la física teórica, Einstein recibió
el
Premio Nobel de Física de
1921.
Movimiento browniano
Artículo principal: Movimiento browniano.
El segundo artículo, titulado Sobre el movimiento requerido por la
teoría cinética molecular del calor de pequeñas partículas suspendidas
en un líquido estacionario, cubría sus estudios sobre el movimiento browniano.
El artículo sobre el movimiento browniano, el cuarto en grado de
importancia, está estrechamente relacionado, con el artículo sobre
teoría molecular. Se trata de una pieza de mecánica estadística muy
elaborada, destacable por el hecho que Einstein no había oído hablar de
las mediciones de Brown
de la década de 1820 hasta finales de ese mismo año (1905); así pues,
escribió este artículo titulándolo "Sobre la teoría del movimiento
browniano"
El artículo explicaba el fenómeno haciendo uso de las estadísticas
del movimiento térmico de los átomos individuales que forman un fluido.
El movimiento browniano había desconcertado a la comunidad científica
desde su descubrimiento unas décadas atrás. La explicación de Einstein
proporcionaba una evidencia experimental incontestable sobre la
existencia real de los átomos. El artículo también aportaba un fuerte
impulso a la mecánica estadística y a la teoría cinética de los fluidos, dos campos que en aquella época permanecían controvertidos.
Antes de este trabajo los átomos se consideraban un concepto útil en física y química,
pero al contrario de lo que cuenta la leyenda, la mayoría de los
físicos contemporáneos ya creían en la teoría atómica y en la mecánica
estadística desarrollada por Boltzmann, Maxwell y Gibbs; además ya se habían hecho estimaciones bastante buenas de los radios del núcleo y del número de Avogadro. El artículo de Einstein sobre el movimiento atómico entregaba a los experimentalistas un método sencillo para contar átomos mirando a través de un microscopio ordinario.
Wilhelm Ostwald, uno de los líderes de la escuela antiatómica, comunicó a Arnold Sommerfeld que había sido transformado en un creyente en los átomos por la explicación de Einstein del movimiento browniano.
Una de las fotografías tomadas del eclipse de 1919 durante la expedición de Arthur Eddington,
en el que se pudieron confirmar las predicciones de Einstein acerca de
la curvatura de la luz en presencia de un campo gravitatorio.
Positive (inverted) edition of Image:1919_eclipse_negative.jpg.
Original caption of that image:
From the report of Sir Arthur Eddington on the expedition to verify Albert Einstein's prediction of the bending of light around the sun.
- In Plate 1 is given a half-tone
reproduction of one of the negatives taken with the 4-inch lens at
Sobral. This shows the position of the stars, and, as far as possible in
a reproduction of this kind, the character of the images, as there has
been no retouching. A number of photographic prints have been made and
applications for these from astronomers, who wish to assure themselves
of the quality of the photographs, will be considered as as far as
possible acceded to.
F. W. Dyson, A. S. Eddington, and C. Davidson, "A Determination of the
Deflection of Light by the Sun's Gravitational Field, from Observations
Made at the Total Eclipse of May 29, 1919" Philosophical Transactions of the Royal Society of London. Series A, Containing Papers of a Mathematical or Physical Character (1920): 291-333, on 332.
Relatividad especial
El tercer artículo de Einstein de ese año se titulaba Zur Elektrodynamik bewegter Körper
("Sobre la electrodinámica de cuerpos en movimiento"). En este artículo
Einstein introducía la teoría de la relatividad especial estudiando el
movimiento de los cuerpos y el electromagnetismo en ausencia de la fuerza de interacción gravitatoria.
La relatividad especial resolvía los problemas abiertos por el experimento de Michelson y Morley
en el que se había demostrado que las ondas electromagnéticas que
forman la luz se movían en ausencia de un medio. La velocidad de la luz
es, por lo tanto, constante y no relativa al movimiento. Ya en 1894 George Fitzgerald
había estudiado esta cuestión demostrando que el experimento de
Michelson y Morley podía ser explicado si los cuerpos se contraen en la
dirección de su movimiento. De hecho, algunas de las ecuaciones
fundamentales del artículo de Einstein habían sido introducidas
anteriormente (1903) por Hendrik Lorentz, físico holandés, dando forma matemática a la conjetura de Fitzgerald.
Esta famosa publicación está cuestionada como trabajo original de
Einstein, debido a que en ella omitió citar toda referencia a las ideas o
conceptos desarrollados por estos autores así como los trabajos de Poincaré.
En realidad Einstein desarrollaba su teoría de una manera totalmente
diferente a estos autores deduciendo hechos experimentales a partir de
principios fundamentales y no dando una explicación fenomenológica a
observaciones desconcertantes. El mérito de Einstein estaba por lo tanto
en explicar lo sucedido en el experimento de Michelson y Morley como
consecuencia final de una teoría completa y elegante basada en
principios fundamentales y no como una explicación ad-hoc o fenomenológica de un fenómeno observado.
Su razonamiento se basó en dos axiomas simples: En el primero reformuló el principio de simultaneidad, introducido por Galileo
siglos antes, por el que las leyes de la física deben ser invariantes
para todos los observadores que se mueven a velocidades constantes entre
ellos, y el segundo, que la velocidad de la luz es constante para
cualquier observador. Este segundo axioma, revolucionario, va más allá
de las consecuencias previstas por Lorentz o Poincaré que simplemente
relataban un mecanismo para explicar el acortamiento de uno de los
brazos del experimento de Michelson y Morley. Este postulado implica que
si un destello de luz se lanza al cruzarse dos observadores en
movimiento relativo, ambos verán alejarse la luz produciendo un círculo
perfecto con cada uno de ellos en el centro. Si a ambos lados de los
observadores se pusiera un detector, ninguno de los observadores se
pondría de acuerdo en qué detector se activó primero (se pierden los
conceptos de tiempo absoluto y simultaneidad).
La teoría recibió el nombre de "teoría especial de la relatividad" o
"teoría restringida de la relatividad" para distinguirla de la teoría de la relatividad general, que fue introducida por Einstein en 1915 y en la que se consideran los efectos de la gravedad y la aceleración.
Equivalencia masa-energía
El cuarto artículo de aquel año se titulaba
Ist die Trägheit eines Körpers von seinem Energieinhalt abhängig
y mostraba una deducción de la fórmula de la relatividad que relaciona
masa y energía. En este artículo se exponía que "la variación de masa de
un objeto que emite una energía
L, es:
-
-
-
-

donde
V era la notación de la velocidad de la luz usada por Einstein en 1905.
Esta fórmula implica que la energía
E de un cuerpo en reposo es igual a su
masa m multiplicada por la
velocidad de la luz al cuadrado:
-
-
-
-

Muestra cómo una partícula con masa posee un tipo de energía,
"energía en reposo", distinta de las clásicas energía cinética y energía
potencial. La relación masa–energía se utiliza comúnmente para explicar
cómo se produce la energía nuclear; midiendo la masa de núcleos
atómicos y dividiendo por el número atómico se puede calcular la energía
de enlace atrapada en los núcleos atómicos. Paralelamente, la cantidad
de energía producida en la fisión de un núcleo atómico se calcula como
la diferencia de masa entre el núcleo inicial y los productos de su
desintegración, multiplicada por la velocidad de la luz al cuadrado.
La famosa fórmula es mostrada en
Taipei 101 durante el evento del año mundial de la física en 2005.
A display of the famous equation on
Taipei 101 during the event of the
World Year of Physics 2005.
Relatividad general
En noviembre de
1915 Einstein presentó una serie de conferencias en la
Academia de Ciencias de Prusia
en las que describió la teoría de la relatividad general. La última de
estas charlas concluyó con la presentación de la ecuación que reemplaza a
la ley de gravedad de
Newton.
En esta teoría todos los observadores son considerados equivalentes y
no únicamente aquellos que se mueven con una velocidad uniforme. La
gravedad no es ya una fuerza o
acción a distancia, como era en la gravedad newtoniana, sino una consecuencia de la curvatura del
espacio-tiempo. La teoría proporcionaba las bases para el estudio de la
cosmología y permitía comprender las características esenciales del
Universo, muchas de las cuales no serían descubiertas sino con posterioridad a la muerte de Einstein.
La relatividad general fue obtenida por Einstein a partir de razonamientos matemáticos, experimentos hipotéticos
(Gedanken experiment)
y rigurosa deducción matemática sin contar realmente con una base
experimental. El principio fundamental de la teoría era el denominado
principio de equivalencia. A pesar de la abstracción matemática de la teoría, las ecuaciones permitían deducir fenómenos comprobables. El 29 de mayo de
1919 Arthur Eddington fue capaz de medir, durante un
eclipse, la desviación de la luz de una estrella al pasar cerca del
Sol,
una de las predicciones de la relatividad general. Cuando se hizo
pública esta confirmación la fama de Einstein se incrementó enormemente y
se consideró un paso revolucionario en la
física.
Desde entonces la teoría se ha verificado en todos y cada uno de los
experimentos y verificaciones realizados hasta el momento.
A pesar de su popularidad, o quizás precisamente por ella, la teoría
contó con importantes detractores entre la comunidad científica que no
podían aceptar una física sin un Sistema de referencia absoluto.
La teoría de la relatividadA Einstein, LP Williams - 1988 - red.universitam.com
El presente librito pretende dar una idea lo más exacta posible de la
teoría de la relatividad, pensando en aquellos que, sin dominar el
aparato matemático de la física teórica, tienen interés en la teoría
desde el punto de vista científico o filosófico general. La lectura
exige una formación de bachillerato aproximadamente y —pese a la
brevedad del librito— no poca paciencia y voluntad por parte del lector.
El autor ha puesto todo su empeño en resaltar con la máxima claridad y
sencillez las ideas principales, respetando por lo general el orden y el
contexto en que realmente surgieron. En aras de la claridad me pareció
inevitable repetirme a menudo, sin reparar lo más mínimo en la elegancia
expositiva; me atuve obstinadamente al precepto del genial teórico L.
Boltzmann, de dejar la elegancia para los sastres y zapateros. Las
dificultades que radican en la teoría propiamente dicha creo no
habérselas ocultado al lector, mientras que las bases físicas empíricas
de la teoría las he tratado deliberadamente con cierta negligencia, para
que al lector alejado de la física no le ocurra lo que al caminante, a
quien los árboles no le dejan ver el bosque. Espero que el librito
depare a más de uno algunas horas de alegre entretenimiento.
Diciembre de 1916. A. EINSTEIN
Estadísticas de Bose-Einstein
En
1924 Einstein recibió un artículo de un joven físico
indio,
Satyendranath Bose, denominado "La ley de Plank y la hipótesis del cuanto de luz", describiendo a la luz como un gas de
fotones
y pidiendo la ayuda de Einstein para su publicación. Einstein se dio
cuenta de que el mismo tipo de estadísticas podían aplicarse a grupos de
átomos y publicó el artículo, conjuntamente con Bose, en alemán, la
lengua más importante en física en la época. Las estadísticas de
Bose-Einstein explican el comportamiento de los tipos básicos de
partículas elementales denominadas
bosones.
La Teoría de Campo Unificada
Einstein dedicó sus últimos años a la búsqueda de una de las más importantes teorías de la física, la llamada
Teoría de Campo Unificada.
Dicha búsqueda, después de su Teoría general de la relatividad,
consistió en una serie de intentos tendentes a generalizar su teoría de
la gravitación para lograr unificar y resumir las leyes fundamentales de
la física, específicamente la gravitación y el electromagnetismo. En el
año 1950, expuso su Teoría de campo unificada en un artículo titulado
«Sobre la teoría generalizada de la gravitación» (
On the Generalized Theory of Gravitation) en la famosa revista
Scientific American.
Aunque Albert Einstein fue mundialmente célebre por sus trabajos en
física teórica, paulitinamente fue aislándose en su investigación, y sus
intentos no tuvieron éxito. Persiguiendo la unificación de las fuerzas
fundamentales, Albert ignoró algunos importantes desarrollos en la
física, siendo notablemente visible en el tema de las fuerzas
nuclear fuerte y
nuclear débil, las cuales no se entendieron bien sino después de quince años de la muerte de Einstein (cerca del año
1970) mediante numerosos experimentos en física de altas energías. Los intentos propuestos por la
Teoría de cuerdas o la
Teoría M, muestran que aún perdura su ímpetu de alcanzar demostrar la gran teoría de la unificación de las leyes de la física.
Actividad política
Los acontecimientos de la Primera Guerra Mundial
empujaron a Einstein a comprometerse políticamente, tomando partido.
Siente desprecio por la violencia, la bravuconería, la agresión, la
injusticia. Fue uno de los miembros más conocidos del Partido Democrático Alemán, DDP.
Albert Einstein fue un pacifista convencido. En 1914, noventa y tres prominentes intelectuales alemanes firmaron el «Manifiesto para el Mundo Civilizado» para apoyar al Kaiser
y desafiar a las «hordas de rusos aliados con mongoles y negros que
pretenden atacar a la raza blanca», justificando la invasión alemana de
Bélgica; pero Einstein se negó a firmarlo junto a sólo otros tres
intelectuales, que pretendían impulsar un contra-manifiesto, exclamando
posteriormente
Es increíble lo que Europa ha desatado con esta locura. (...)
En estos momentos uno se da cuenta de lo absurda que es la especie animal a la que pertenece.
Albert Einstein.
Con el auge del movimiento nacional-socialista en Alemania, Einstein dejó su país y se nacionalizó estadounidense. En plena Segunda Guerra Mundial apoyó una iniciativa de Robert Oppenheimer para comenzar el programa de desarrollo de armas nucleares conocido como Proyecto Manhattan.
En 1939 se produce su más importante participación en cuestiones
mundiales. El informe Smyth, aunque con sutiles recortes y omisiones,
narra la historia de cómo los físicos trataron, sin éxito, de interesar a
la Marina y al Ejército en el Proyecto atómico. Pero la célebre carta
de Einstein a Roosevelt
fue la que consiguió romper la rigidez de la mentalidad militar. Sin
embargo, Einstein, que siente desprecio por la violencia y las guerras,
es considerado el «padre de la bomba atómica».
En su discurso pronunciado en Nueva York, en diciembre de 1945, expuso:
En la actualidad, los físicos que participaron en la construcción del
arma más tremenda y peligrosa de todos los tiempos, se ven abrumados
por un similar sentimiento de responsabilidad, por no hablar de culpa.
(...)
Nosotros ayudamos a construir la nueva arma para impedir que los
enemigos de la humanidad lo hicieran antes, puesto que dada la
mentalidad de los nazis habrían consumado la destrucción y la esclavitud
del resto del mundo. (...)
Hay que desear que el espíritu que impulsó a Alfred Nobel cuando creó su
gran institución, el espíritu de solidaridad y confianza, de
generosidad y fraternidad entre los hombres, prevalezca en la mente de
quienes dependen las decisiones que determinarán nuestro destino. De
otra manera la civilización quedaría condenada.
Einstein: Hay que ganar la paz (1945).

Carta de Einstein a Roosevelt.
Scan of the letter sent to U.S. President Franklin D. Roosevelt on August 2, 1939, was signed by Albert Einstein but largely written by Hungarian physicist Leo Szilard. For more information on the letter and its context see its entry at the English Wikipedia.
Text of the letter
Albert Einstein
Old Grove Rd.
Nassau Point
Peconic, Long Island
August 2nd, 1939
F. D. Roosevelt,
President of the United States,
White House
Washington, D.C.
Sir:
Some recent work by E. Fermi and L. Szilard, which has been
communicated to me in manuscript, leads me to expect that the element
uranium may be turned into a new and important source of energy in the
immediate future. Certain aspects of the situation which has arisen seem
to call for watchfulness and, if necessary, quick action on the part of
the Administration. I believe therefore that it is my duty to bring to
your attention the following facts and recommendations:
In the course of the last four months it has been made probable -
through the work of Joliot in France as well as Fermi and Szilard in
America - that it may become possible to set up a nuclear chain reaction
in a large mass of uranium, by which vast amounts of power and large
quantities of new radium-like elements would be generated. Now it
appears that almost certain that this could be achieved in the immediate
future.
This new phenomenon would also lead to the construction of bombs, and
it is conceivable - but much less certain - that extremely powerful
bombs of a new type may thus be constructed. A single bomb of this type,
carried by boat and exploded in a port, might very well destroy the
whole port together with some of the surrounding territory. However,
such bombs might very well prove to be too heavy for transportation by
air.
-2-
The United States has only very poor ores of uranium in moderate
quantities. There are some good ores In Canada and the former
Czechoslovakia, while the most important source of uranium is Belgian
Congo.
In view of the situation you may think it desirable to have some
permanent contact maintained between the administration and the group of
physicists working on chain reactions in America. One possible way of
achieving this might be for you to entrust with this task a person who
has your confidence and who could perhaps serve in an inofficial
capacity. His task might comprise the following:
a) to approach Government Departments, keep them informed of the
further development, and put forward recommendations for government
action, giving particular attention to the problem of securing a supply
of uranium ore for the United States;
b) to speed up the experimental work, which is at present being
carried on within the limits of the budgets of University laboratories,
by providing funds, if such funds be required, through his contacts with
private persons who are willing to make contributions for this cause,
and perhaps also by obtaining the cooperation of industrial laboratories
which have the necessary equipment.
I understand that Germany has actually stopped the sale of uranium
from the Czechoslovakian mines which she has taken over. That she should
have taken such early action might perhaps be understood on the ground
that the son of the German Under–Secretary of state, von Weiszäcker, is
attached to the Kaiser-Wilhelm-Institut in Berlin where some of the
American work on uranium is now being repeated.
Yours very truly,
A. Einstein
(Albert Einstein)
Response
View Roosevelt's response of October 19, 1939
- La causa socialista
En mayo de 1949, Monthly Review publicó (en Nueva York) un artículo suyo titulado ¿Por qué el socialismo?
en el que reflexiona sobre la historia, las conquistas y las
consecuencias de la "anarquía económica de la sociedad capitalista",
artículo que hoy sigue teniendo vigencia. Una parte muy citada del mismo
habla del papel de los medios privados en relación a las posibilidades
democráticas de los países:
La anarquía económica de la sociedad capitalista tal como existe hoy es, en mi opinión, la verdadera fuente del mal. (...)
El capital privado tiende a concentrarse en pocas manos, en parte debido
a la competencia entre los capitalistas, y en parte porque el
desarrollo tecnológico y el aumento de la división del trabajo animan la
formación de unidades de producción más grandes a expensas de las más
pequeñas. El resultado de este proceso es una oligarquía del capital
privado cuyo enorme poder no se puede controlar con eficacia incluso en
una sociedad organizada políticamente de forma democrática. Esto es así
porque los miembros de los cuerpos legislativos son seleccionados por
los partidos políticos, financiados en gran parte o influidos de otra
manera por los capitalistas privados quienes, para todos los propósitos
prácticos, separan al electorado de la legislatura. La consecuencia es
que los representantes del pueblo de hecho no protegen suficientemente
los intereses de los grupos no privilegiados de la población. (...)
Estoy convencido de que hay solamente un camino para eliminar estos
graves males, el establecimiento de una economía socialista, acompañado
por un sistema educativo orientado hacia metas sociales.
Albert Einstein, Why Socialism?
- La causa sionista
Originario de una familia judía asimilada abogó parcialmente por la
causa sionista. Entre 1921 y 1932 pronunció diversos discursos, con el
propósito de ayudar a recoger fondos para la colectividad judía y
sostener la Universidad Hebrea de Jerusalén, fundada en 1918, y como prueba de su creciente adhesión a la causa sionista. Sin embargo, aunque estaba a favor de que Palestina fuese un "hogar" para los judíos, tal y como afirmaba la Declaración Balfour, estaba en contra de la creación de un Estado judío. Así, en enero de 1946, en una declaración ante el Comité Angloamericano de Investigación que interrogó a varias personalidades sobre la creación de un Estado judío, Einstein dijo:
La idea de un Estado (judío) no coincide con lo que siento, no puedo
entender para qué es necesario. Está vinculada a un montón de
dificultades y es propia de mentes cerradas. Creo que es mala.
Einstein abogó por un Estado binacional donde judíos y palestinos tuvieran los mismos derechos:
«Nosotros, esto es, judíos y árabes, debemos unirnos y llegar a una
comprensión recíproca en cuanto a las necesidades de los dos pueblos, en
lo que atañe a las directivas satisfactorias para una convivencia
provechosa.» El Estado de Israel se creó en 1948. Cuando Jaim Weizmann, el primer presidente de Israel y viejo amigo de Einstein, murió en 1952, Abba Eban, embajador israelí en Estados Unidos, le ofreció la presidencia.
Einstein rechazó el ofrecimiento diciendo: «Estoy profundamente
conmovido por el ofrecimiento del Estado de Israel y a la vez apenado y
avergonzado por no poder aceptarlo. Durante toda mi vida he tratado con
cuestiones objetivas, por lo que carezco de la aptitud natural y de la
experiencia para tatar como es debido con la gente y para desempeñar
funciones oficiales. Soy el más afligido por estas circunstancias,
porque mi relación con el pueblo judío se ha convertido en mi vínculo
humano más fuerte, desde que tomé plena conciencia de nuestra precaria
situación entre las naciones del mundo.»

Einstein y Elsa con los líderes sionistas de la World Zionist Organization.
Photograph of Albert Einstein and "leaders of the World Zionist Organization" published in the USA in 1921.
Albert Einstein with his wife Elsa Einstein and other Zionist leaders, Menachem Ussishkin, Chaim Weizmann, Mrs. Vera Weizmann, and Ben-Zion Mossinson on arrival in New York, 1921.
Source: "Professor Einstein's Visit to the United States," The Scientific Monthly 12:5 (1921), 482-485, on 484.
- La causa pacifista
Einstein, pacifista convencido, impulsó el conocido Manifiesto Russell-Einstein,
un llamamiento a los científicos para unirse en favor de la
desaparición de las armas nucleares. Este documento sirvió de
inspiración para la posterior fundación de las Conferencias Pugwash que en 1995 se hicieron acreedoras del Premio Nobel de la Paz.
Creencias religiosas
Einstein distingue tres estilos que suelen entremezclarse en la
práctica de la religión. El primero está motivado por el miedo y la mala
comprensión de la causalidad y, por tanto, tiende a inventar seres
sobrenaturales. El segundo es social y moral, motivado por el deseo de
apoyo y amor. Ambos tienen un concepto antropomórfico de Dios. El
tercero –que Einstein considera el más maduro–, está motivado por un
profundo sentido de asombro y misterio.
En una carta a la Asociación Central de Ciudadanos Alemanes de la Fe Judía, en 1920, les escribe:
Ni soy ciudadano alemán, ni hay nada en mí que pueda definirse como
"fe judía". Pero soy judío y estoy orgulloso de pertenecer a la
comunidad judía, aunque no los considero en absoluto los elegidos de
Dios.
Einstein creía en «un Dios que se revela en la armonía de todo lo que
existe, no en un Dios que se interesa en el destino y las acciones del
hombre». Deseaba conocer «cómo Dios había creado el mundo». En algún
momento resumió sus creencias religiosas de la manera siguiente:
Mi religión consiste en una humilde admiración del ilimitado espíritu
superior que se revela en los más pequeños detalles que podemos
percibir con nuestra frágil y débil mente.
La más bella y profunda emoción que nos es dado sentir es la
sensación de lo místico. Ella es la que genera toda verdadera ciencia.
El hombre que desconoce esa emoción, que es incapaz de maravillarse y
sentir el encanto y el asombro, está prácticamente muerto. Saber que
aquello que para nosotros es impenetrable realmente existe, que se
manifiesta como la más alta sabiduría y la más radiante belleza, sobre
la cual nuestras embotadas facultades sólo pueden comprender en sus
formas más primitivas. Ese conocimiento, esa sensación, es la verdadera
religión.
En cierta ocasión, en una reunión, se le preguntó a Einstein si creía o no en un Dios a lo que respondió: «Creo en el Dios de Spinoza, que es idéntico al orden matemático del Universo».
Una cita más larga de Einstein aparece en Science, Philosophy, and Religion, A Symposium
(Simposio de ciencia, filosofía y religión), publicado por la
Conferencia de Ciencia, Filosofía y Religión en su Relación con la Forma
de Vida Democrática:
Cuanto más imbuido esté un hombre en la ordenada regularidad de los
eventos, más firme será su convicción de que no hay lugar —del lado de
esta ordenada regularidad— para una causa de naturaleza distinta. Para
ese hombre, ni las reglas humanas ni las "reglas divinas" existirán como
causas independientes de los eventos naturales. De seguro, la ciencia
nunca podrá refutar la doctrina de un Dios que interfiere en eventos
naturales, porque esa doctrina puede siempre refugiarse en que el
conocimiento científico no puede posar el pie en ese tema. Pero estoy
convencido de que tal comportamiento de parte de las personas religiosas
no solamente es inadecuado sino también fatal. Una doctrina que se
mantiene no en la luz clara sino en la oscuridad, que ya ha causado un
daño incalculable al progreso humano, necesariamente perderá su efecto
en la humanidad. En su lucha por el bien ético, las personas religiosas
deberían renunciar a la doctrina de la existencia de Dios, esto es,
renunciar a la fuente del miedo y la esperanza, que en el pasado puso un
gran poder en manos de los sacerdotes. En su labor, deben apoyarse en
aquellas fuerzas que son capaces de cultivar el bien, la verdad y la
belleza en la misma humanidad. Esto es de seguro, una tarea más difícil
pero incomparablemente más meritoria y admirable.
En una carta fechada en marzo de 1954, que fue incluida en el libro Albert Einstein: su lado humano (en inglés), editado por Helen Dukas y Banesh Hoffman y publicada por Princeton University Press, Einstein dice:
Por supuesto era una mentira lo que se ha leído acerca de mis
convicciones religiosas; una mentira que es repetida sistemáticamente.
No creo en un Dios personal y no lo he negado nunca sino que lo he
expresado claramente. Si hay algo en mí que pueda ser llamado religioso
es la ilimitada admiración por la estructura del mundo, hasta donde
nuestra ciencia puede revelarla.
La carta al filósofo Eric Gutkind, del 3 de enero de ese mismo año, subastada en mayo del año 2008,
deja al parecer las cosas más claras, de ser posible, y aunque sólo
sirva para animar el debate, conviene conocerla. Dice Einstein:
La palabra Dios para mí no es más que la expresión y producto de las
debilidades humanas, la Biblia, una colección de honorables pero aún
primitivas leyendas que sin embargo son bastante infantiles. Ninguna
interpretación, sin importar cuán sutil sea, puede (para mí) cambiar
esto...
También hay una carta poco conocida de Einstein, enviada a Guy H.
Raner Jr, el 2 de julio de 1945, en respuesta a un rumor de que un
sacerdote jesuita lo había convertido desde el ateísmo, en la cual se
reconoce directamente como ateo (citado por Michael R. Gilmore en Skeptic Magazine, Vol. 5, No.2)
“He recibido su carta del 10 de junio. Nunca he hablado con un
sacerdote jesuita en mi vida y estoy asombrado por la audacia de tales
mentiras sobre mí. Desde el punto de vista de un sacerdote jesuita, soy,
por supuesto, y he sido siempre un ateo.”
William Herrmanns, veterano superviviente de Verdún,
profesor de literatura alemana, entrevistó varias veces a Einstein, la
primera en Berlín en 1930, en la que planteó la idea de una religión
cósmica, una idea a la que había hecho referencia en la conversación
sobre la realidad que había tenido con Rabindranath Tagore
y que después desarrolló y tituló "Religión y Ciencia", publicado en el
"New York Times" en 1930. Einstein siguió desarrollando esta idea y
Herrmanns, que la consideraba compatible con las creencias tradicionales
se propuso fundar un movimiento que integrara las tradiciones judía,
cristiana, vedista, budista e islámica. Estaba dispuesto a obtener
declaraciones concisas y precisas sobre Dios. Einstein no pudo serlo
más:
Con respecto a Dios, no puedo aceptar ningún concepto basado en la
autoridad de la Iglesia. Desde que tengo uso de razón me ha molestado el
adoctrinamiento de las masas. No creo en el miedo a la vida, en el
miedo a la muerte, en la fe ciega. No puedo demostrar que no haya un
Dios personal, pero si hablara de él, mentiría. No creo en el Dios de la
teología, en el Dios de que premia el bien y castiga el mal. Mi Dios
creó las leyes que se encargan de eso. Su universo no está gobernado por
quimeras, sino por leyes inmutables.
Para Einstein, su religión cósmica y su condición judía no guardaban
relación entre sí. Cuando se le preguntó si existían un punto de vista
judío replicó:
En el sentido filosófico no hay, en mi opinión, un punto de vista
específicamente judío. Para mi, el judaísmo tiene que ver casi
explusivamente con la actitud moral en la vida y hacia la vida [...]El
judaísmo no es, pues, una religión trascendental; tiene que ver como
vivimos la vida y, hasta cierto punto, con cómo la entendemos [...], y
nada más. Tengo dudas si se le puede llamar religión en el sentido
aceptado de la palabra, o bien considerarla no como una "fe" sino como
la santificación de la vida en el sentido suprapersonal que se les exige
a los judíos.13
Comportamiento ético
Einstein creía que la moralidad no era dictada por Dios, sino por la humanidad:
No creo en la inmoralidad del individuo, y considero la ética una
preocupación exclusivamente humana sobre la que no hay ninguna autoridad
sobrehumana.
En la última etapa de su vida, Einstein mantuvo una dieta vegetariana.
Según él, el vegetarianismo revestía una gran importancia para la
humanidad, como puede apreciarse en algunas de sus citas sobre el tema:
Nada incrementaría tanto la posibilidad de supervivencia sobre la
Tierra como el paso hacia una alimentación vegetariana. (...) Ya sólo
con su influencia física sobre el temperamento humano, la forma de vida
vegetariana podría influir muy positivamente sobre el destino de la
humanidad.
Véase también
Referencias
- ↑ a b Alfonseca, M. (1998): Diccionario Espasa. 1.000 grandes científicos. Editorial Espasa Calpe, S.A. Espasa de Bolsillo. 740 págs. Madrid ISBN 84-239-9236-5. Manuel Alfonseca cuantifica la importancia de 1000 científicos de todos los tiempos y, en una escala de 1 a 8, Einstein y Freud
son los únicos del siglo XX en alcanzar la máxima puntuación (pág. X);
asimismo califica a Einstein como "el científico más popular y conocido
del siglo XX" (pág. 171)
- ↑ Einstein, Albert (25 de noviembre de 1915). «Die Feldgleichungun der Gravitation» (en alemán). Sitzungsberichte der Preussischen Akademie der Wissenschaften zu Berlin: pp. 844-847. Consultado el 12-9-2006.
- ↑ El London Times
publicó el 7 de noviembre de 1919 los siguientes titulares: Revolución
en la ciencia. Nueva teoría del universo. Las ideas de Newton
derrocadas.
- ↑ Michio Kaku, El Universo de Einstein, p. 98.
- ↑ Anders Bárány (2001). «El Premio Nóbel y el fantasma de Einstein». Project Syndicate.
- ↑ Einstein, Albert (2000). Mis ideas y opiniones. Barcelona: Antoni Bosch editor. pp. 167/169. ISBN 8493051632. «Nuestra deuda con el sionismo
(discurso pronunciado en Nueva York, 1938) [...] En nuestra situación,
una cosa debe destacarse en especial: el pueblo judío ha contraído una
deuda de gratitud con el sionismo. El movimiento sionista ha revivido
entre los judíos el sentimiento comunitario, y ha llevado a cabo un
esfuerzo que supera todas las expectativas»
- ↑ Rodrigo, Agustín Andreu (2004). El libro de las estatuas. Valencia: Editorial Universitaria Politécnica Valencia. pp. 287. ISBN 8497055586.
«Como consecuencia de su identificacion con el pueblo judío durante su
estancia en Berlín, Einstein se hizo ferviente sionista a partir de
1919, tras algunas dudas iniciales.»
- ↑ . Barcelona: Critica. 2005. pp. 183/184. ISBN 8484326373.
«La segunda gran causa de Einstein fue el sionismo [...]. Su apoyo
explícito a la causa sionista, sin embargo, fue reconocido en 1952,
cuando se le ofreció la presidencia de Israel»
- ↑ Albert Einstein: Un sionismo pacifista. uaemex.mx
- ↑ Actividad política
- ↑ Frank Pellegrini. «Albert Einstein» (en inglés). Time. Archivado desde el original, el 11 de mayo de 2000.
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Bibliografía
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- Conferencia de Ciencia, Filosofía y Religión en su Relación con la Forma de Vida Democrática, Science, Philosophy, and Religion, A Symposium (Simposio de ciencia, filosofía y religión), Nueva York, 1941.
- Dukas, Helen, y Banesh Hoffman, Albert Einstein: The Human Side (Albert Einstein, el lado humano), Princeton University Press.
- Hart, Michael H., The 100 (576 páginas), Carol Publishing Group, 1992, ISBN 0-8065-1350-0.
- Kaku, Michio, 2005, El Universo de Einstein: Cómo la visión de Albert Einstein transformó nuestra comprensión del espacio y el tiempo. Antoni Bosch editor. ISBN 84-95348-17-9
- Pais, Abraham, Subtle is the Lord. The Science and the Life of Albert Einstein, 1982, ISBN 0-19-520438-7.
- Parker, Barry, Einstein's Brainchild, 280 págs., 2000, Prometheus Books, ISBN 1-57392-857-7 (en inglés)
- Otero Carvajal, Luis Enrique: "Einstein y la revolución científica del siglo XX", Cuadernos de Historia Contemporanéa nº 27 (2005), ISSN 0214-400-X.
- Walter Isaacson (2008). Einstein. Su vida y su universo. Debate. ISBN 978-84-8306-788-8.
Einstein y la teoría de la relatividad
- Einstein, Albert, Demostración de la No Existencia de Campos
Gravitacionales. Revista de Matemáticas. Universidad Nacional de
Tucumán. Argentina.1941
- Einstein, Albert, El significado de la relatividad, Espasa Calpe, 1971.
- Greene, Brian, El universo elegante, Planeta, 2001.
- Hawking, Stephen, Breve historia del tiempo, Planeta, 1992, ISBN 968-406-356-3.
- Russell, Bertrand, El ABC de la relatividad, 1925.
- Schwinger, Julian (1986): Einstein's Legacy: The Unity of Space and Time. Scientific American Library. 250 págs. Nueva York ISBN 0-7167-5011-2 (El Legado de Einstein. La unidad del espacio y el tiempo. Prensa Científica, S.A., Biblioteca Scientific American. 250 págs. Barcelona, 1995, ISBN 84-7593-054-9)
Material digital
- Byron Preiss Multimedia. (2001). Einstein y su teoría de la relatividad. "Colección Ciencia Activa". Anaya Multimedia-Anaya Interactiva. Madrid, España. ISBN 84-415-0247-1. (dos CD y un manual).
Enlaces externos
Enlaces en otros idiomas
VIDEOS
HISTORIA - Albert Einstein Vida y Logros 1:29:58
Publicado el
11/05/2012 por
albertopedreroorenes
En 1905, cuando era un joven físico
desconocido, empleado en la Oficina de Patentes de Berna, publicó su
teoría de la relatividad especial. En ella incorporó, en un marco
teórico simple fundamentado en postulados físicos sencillos, conceptos y
fenómenos estudiados antes por Henri Poincaré y por Hendrik Lorentz.
Como una consecuencia lógica de esta teoría, dedujo la ecuación de la
física más conocida a nivel popular: la equivalencia masa-energía,
E=mc². Ese año publicó otros trabajos que sentarían bases la física
estadística y la mecánica cuántica..
ODISEA documental ''la vida de Albert Einstein'' 48:59
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documentales969 el
07/02/2012
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LIBROS SOBRE EINSTEIN
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http://es.wikipedia.org/wiki/Luis_de_la_Peña
Luis Fernando de la Peña Auerbach es un físico mexicano, nacido en la Ciudad de México en 1931. Es investigador del Instituto de Física y profesor de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México y es miembro del Consejo Consultivo de Ciencias de la Presidencia de la República.
Egresó de la ESIME del Instituto Politécnico Nacional
con el título de Ingeniero Mecánico-Eléctrico e inició su actividad
profesional como diseñador de sistemas de audio. A partir de 1954 fue profesor de la ESIME y desde 1958 se incorporó definitivamente a la UNAM. Realizó sus estudios doctorales, con honores, bajo la dirección de A.A. Sokolov en la Universidad Estatal de Moscú en la Unión Soviética. Su campo de especialidad es la física teórica y los fundamentos de la Mecánica cuántica.
Luis de la Peña se ha destacado como un gran divulgador de la ciencia.
Ha formado estudiantes y publicado libros y artículos de investigación
de reconocida calidad. Además de lo anterior, de la Peña es un
reconocido humanista, preocupado por el impacto social de la ciencia y sus usos como herramienta para la construcción de una sociedad justa y libre.
Prologo
"Limitar los conocimientos científicos a un reducido número de personas
debilita el espíritu filosófico de un pueblo y conduce a su debilidad
espiritual". A. EINSTEIN
En este libro se habla de Einstein, de su obra, de su tiempo. Es un
libro escrito para aquellas personas que por su edad o sus ocupaciones
no han tenido oportunidad de estudiar la ciencias, pero están
interesadas en saber algo de ellas. Es un libro sencillo, sobre una de
las personalidades más grandes que ha dado la humanidad, que tiene como
intención ayudar a entender un poco de lo que hizo este gran hombre sin
exigir que se lean páginas y más páginas de física.
La vida de Einstein fue muy rica y se dio en una época llena de
acontecimientos históricos: aun sin proponérselo, su inmensa fama lo
vinculaba con todo lo que pasaba a su alrededor. En el curso de su vida
—y en buena parte debido a su obra— la física se transformó radicalmente
—sería legítimo hablar de una física preeinsteiniana y de una física
posteinsteiniana— antes de cumplir 30 años había ya hecho
descubrimientos y propuesto teorías sorprendentes y revolucionarias que
van mucho más allá de la teoría de la relatividad que es indudablemente
la más famosa de sus aportaciones. Este hombre, cubierto de gloria en
vida como ningún otro científico jamás lo ha sido, se supo mantener
sencillo, modesto y solitario y, sin ser un revolucionario en el sentido
social del término, usó su fama y u prestigio para luchar contra la
tiranía, la injusticia y la explotación, contra el militarismo y el
armamentismo y por la cooperación internacional y los derechos del
pueblo judío.
Este pequeño libro ayuda al lector a saber un poco de todo esto; a
aproximarse a su visión racional, objetiva y progresista del mundo; a
conocer de cerca su profunda necesidad de plena libertad intelectual y,
en fin, a asomarse a la obra científica de Einstein para encontrarlo de
joven proponiendo teorías audaces, inesperadas y revolucionarias y
reencontrarlo, ya de viejo, pero tan solo como antes lo estuvo, tratando
de convencer de que las nuevas teorías que todos admiran son
insuficientes e inadecuadas. Pensador profundo e incansable, nos dejó
una enorme herencia intelectual y moral; conocerla nos acerca a lo mejor
que el espíritu humano puede dar.
Cada capítulo se inicia con una cita
Soy de verdad un "viajero solitario"... A. EINSTEIN
Yo hacía lo que me dictaba mi propia naturaleza. A. EINSTEIN
Realmente fueron hermosos aquellos años en Berna. A. EINSTEIN
El problema de la gravitación me convirtió en un racionalista creyente,
es decir, en alguien que busca la única fuente confiable de la verdad en
la simplicidad matemática. Imagínate mi alegría al encontrar realizable
la covariancia general y que las ecuaciones describen con precisión el
corrimiento del perihelio de Mercurio. Estuve varios días fuera de mí de
gozosa exaltación. A. EINSTEIN
Estos cincuenta años de reflexión concienzuda no me han llevado más
cerca de la respuesta a la pregunta, ¿qué son los cuantos de luz? Hoy
día todo Juan, Pepe o Pancho cree que sabe, pero está equivocado. Sigo
creyendo en la posibilidad de construir un modelo de la realidad, es
decir, de una teoría que represente las cosas en sí mismas y no sólo la
probabilidad de su ocurrencia. A. EINSTEIN
El individuo, con su existencia breve y frágil, sólo puede encontrarle
sentido a la vida por su actuación sobre la sociedad. A. EINSTEIN
http://www.portalplanetasedna.com.ar/einstein.htm